Jurisprudencia Tribunal Supremo. Clausulas de confidencialidad

Hoy aprovecho que puedo dedicar un tiempo extra al blog. Vamos a tratar una sentencia del Tribunal Supremo que es de relativa actualidad, aunque como tantas otras, no ha tenido la merecida difusión.

La entrada de hoy trata de la sentencia sobre el recurso de casación interpuesto por el Cabo del Ejercito de Tierra, D. Antonio Martinez Canevas, que para más señas es el actual presidente de la asociación de tropa y marinería AMTM. La citada sentencia ya ha sido parcialmente expuesta en la web de dicha asociación, así como el enlace al texto completo de la misma, por lo que no voy a volver ponerlo yo, me limitaré a remitiros a la web de AMTM para que la podáis leer y descargar. Aquí la tenéis.

Esta sentencia, me parece particularmente interesante por diversos motivos. Uno de ellos es que me resulta singularmente especial (y más siendo y conociendo a la escala de Tropa) el poder ver, como un ejemplo para todos, que un Cabo del Ejercito de Tierra haya llegado hasta el Tribunal Supremo para luchar por lo que él cree que es justo (que posteriormente el Tribunal Supremo ha corroborado). En cuanto los motivos estrictamente jurídicos, creo conveniente señalar los argumentos sobre los cuales se ha basado el Tribunal para estimar el recurso.

Antes que esto, como podréis ver si leéis la sentencia, el recurso se basaba en la vulneración de la presunción de inocencia y en la vulneración al principio de legalidad.

Si bien el primer motivo fue desestimado, el segundo sí fue estimado por el Tribunal, aportando para ello dos argumentos, de los cuales uno nos interesa especialmente y sobre el cual vamos a reflexionar. Resumiendo mucho, el Cabo fue sancionado por una falta grave con arresto de un mes y un día, por haberse negado a firmar unas clausulas de confidencialidad de carácter personal. Para estimar el recurso a esa sanción, el Tribunal distingue entre diversos tipos de clausulas de confidencialidad, las de carácter general, que afectan al funcionamiento de la institución y las de carácter personal. Pero el argumento que más nos atañe por la generalidad de la aplicación al día a día del militar, es el de que no se puede arrestar a alguien por una acción que no está incluida en las leyes.

Para concretar; al Cabo se le sancionó mediante el artículo 8.20 de la ya derogada Ley Orgánica 8/1998 (antiguo régimen disciplinario), según el cual se castiga la falta de subordinación cuando no constituya delito. El Tribunal rechaza este punto, ya que advierte que no se puede considerar falta de subordinación el no querer firmar unas clausulas referentes a datos de carácter personal, ya que de lo contrario se podría entender que te están obligando a firmar, cuestión totalmente contraria a derecho. Es decir, el Cabo o cualquier persona (en cualquier ámbito profesional) se puede negar a firmar y eso puede conllevar unas consecuencias, cómo que no se te preste un servicio o que causes baja en tu puesto de trabajo. Lo que no se puede hacer es castigar por no querer firmar.

Esto es muy importante porque se puede aplicar a otras muchas situaciones del día a día. Muestra de ello es que el tribunal menciona específicamente el artículo 45 del Real Decreto 96/2009 (Reales Ordenanzas), en el cual se distingue entre ordenes y requerimientos. El citado artículo es de gran importancia, ya que como el propio tribunal hace, diferencia entre órdenes y requerimientos. Por tanto el Tribunal entiende que no se puede dar la orden de firmar, con lo que dicha negativa no se puede considerar falta de subordinación, llevando esto consigo que no se pueda sancionar al Cabo por un motivo que no está tipificado. De lo contrario se vulnera el principio de legalidad, que es lo que pasó y lo que ha aceptado el Tribunal Supremo.

Como siempre me gusta hacer, dejo varias observaciones, para invitar al debate. Una es la importancia de distinguir entre lo que son ordenes y lo que no lo son (en el sentido que recoge la ley), ya que de esta distinción puede depender el que podamos ser sancionados o no, en caso de no cumplir. La otra es, como he señalado anteriormente, la importancia que tiene que haya gente que sigue adelante con recursos y con acciones , para defender lo que creen que es justo como ha hecho el Cabo, ya que de lo contrario el resto mañana no sabríamos que nos podemos negar a firmar este tipo de clausulas (como pasa con otras muchas cosas) con la certeza de que no nos pueden arrestar por ello.

Un saludo.

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Un comentario sobre “Jurisprudencia Tribunal Supremo. Clausulas de confidencialidad

  1. Muy bien Carlos, otra vez has comentado algo muy interesante…
    Decirte que no estaba al tanto de esta sentencia y que estoy de acuerdo contigo.
    Es importante luchar por lo que uno cree que es justo y sobretodo cuando es sabido que tienes la ley de tu parte, esto no pasa y es el motivo de muchos de los problemas ya no en el ejército sino en la sociedad actual. Cierto es que sin gente como este cabo no sabriamos que algunas cosas se hacen mal.

    Te insto a continuar igual porque estás haciendo un gran trabajo.

    Un saludo de tu amigo, compañero y admirador.

    Iñaki.

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